
México no necesita más tecnología. Necesita tecnología que funcione de verdad.
Llevo años operando en México. Y hay algo que aprendí rápido, viniendo de una cultura donde la directez es la norma y la eficiencia es el estándar: México tiene todo el potencial del mundo para convertirse en una potencia tecnológica regional y también tiene una brecha enorme entre lo que se anuncia y lo que se implementa.








