
Gobernanza de datos en el sector público: el primer paso para conectar personas, procesos y tecnología
Las instituciones públicas enfrentan una presión creciente para ofrecer servicios más ágiles, transparentes y accesibles.

Las instituciones públicas enfrentan una presión creciente para ofrecer servicios más ágiles, transparentes y accesibles.

Durante años, la adopción tecnológica fue vista como una responsabilidad exclusiva de los departamentos de TI. Nuevas plataformas, infraestructura, aplicaciones empresariales y proyectos de transformación digital eran liderados principalmente por equipos técnicos.

La brecha entre la inversión en IA y los resultados obtenidos. La inteligencia artificial se ha convertido en una de las principales prioridades de inversión para bancos, cooperativas y fintechs en todo el mundo.

La inteligencia artificial dejó de ser una conversación exclusiva de innovación para convertirse en una prioridad dentro de las agendas de negocio.

En pocas semanas, México será sede de uno de los eventos más vistos en la historia de la humanidad. El Mundial de Fútbol 2026 — compartido con Estados Unidos y Canadá — va a poner a este país bajo un escrutinio global que pocas veces ocurre.

Hay sectores que generan datos de forma masiva, constante y crítica y que sin embargo siguen tomando decisiones con una fracción mínima de esa información. La aviación es uno de ellos.

Novacomp cumple pronto 28 años. Y cuando uno se detiene a pensar en lo que significa operar durante casi tres décadas en una región tan diversa, tan compleja y tan llena de oportunidades como América Latina, la primera reacción no es orgullo institucional. Es gratitud.

Llevo años operando en México. Y hay algo que aprendí rápido, viniendo de una cultura donde la directez es la norma y la eficiencia es el estándar: México tiene todo el potencial del mundo para convertirse en una potencia tecnológica regional y también tiene una brecha enorme entre lo que se anuncia y lo que se implementa.

He vendido tecnología a bancos durante más de 20 años. Y si hay algo que ese tiempo me enseñó, es que en la banca no se compra tecnología. Se compra tranquilidad.

Cuando las empresas en Estados Unidos hablan de nearshoring, la conversación suele girar alrededor de costos. Zonas horarias compatibles, tarifas más competitivas que India o Europa del Este, menor fricción operativa que el offshoring tradicional. Todo eso es real y tiene valor.
Este sitio está protegido por reCAPTCHA y se aplican la Política de privacidad y los Términos de servicio de Google.
Este sitio está protegido por reCAPTCHA y se aplican la Política de privacidad y los Términos de servicio de Google.