Voluntariado ambiental como parte de la cultura de Novacomp 

Mauricio Monge

Corporate Marketing & Communications Manager, Novacomp

Mauricio Monge

Corporate Marketing & Communications Manager, Novacomp

Hay una diferencia importante entre una empresa que habla de sostenibilidad y una que la practica con sus colaboradores. La primera tiene políticas, comunicados y certificaciones. La segunda tiene también personas que un sábado por la mañana se ponen guantes, toman una bolsa de basura y salen a limpiar el barrio donde tienen su oficina.

Novacomp tiene las dos cosas. Y la segunda es la que más dice sobre quiénes somos.

El voluntariado ambiental no es una actividad de relaciones públicas. Es una decisión de cultura: qué se espera de las personas que forman parte de esta organización más allá de su rol profesional, y qué tipo de vínculo queremos tener con la comunidad donde operamos.

Jornadas de voluntariado con la Municipalidad de Curridabat

La oficina central de Novacomp está en Curridabat, uno de los cantones con la agenda ambiental más activa del país. La Municipalidad de Curridabat, conocida también como Ciudad Dulce por su visión de convertir el cantón en un espacio verde, inclusivo y sostenible, organiza jornadas periódicas de voluntariado ambiental en las que invita a empresas, vecinos y organizaciones a participar activamente en la limpieza, siembra y cuidado de los espacios públicos del cantón.

Novacomp participa en estas jornadas de forma consecutiva desde hace varios años. El equipo que participa varía, pero la presencia es constante: colaboradores que dedican su tiempo a sembrar plantas y árboles, hacer deshierbes, trasplantar plantas y árboles y prepararlas para ayudar al paisajismo en diferentes lugares del país.

La Municipalidad de Curridabat certifica la participación de Novacomp en cada jornada. Esos certificados consecutivos son más que un reconocimiento formal — son el registro de una presencia que se ha sostenido en el tiempo, que no dependió de una campaña puntual ni de un año en que había que mostrar algo. Son la evidencia de que el compromiso es habitual.

Certificados consecutivos · Municipalidad de Curridabat (Ciudad Dulce)

La Municipalidad de Curridabat ha certificado la participación activa de Novacomp en sus jornadas de Voluntariado Ambiental de forma consecutiva. Cada certificado representa una jornada en la que colaboradores de Novacomp estuvieron presentes, trabajando en la comunidad.

Certificado Voluntariado Ambiental Curridabat - Novacomp 1 Certificado Voluntariado Ambiental Curridabat - Novacomp 2 Certificado Voluntariado Ambiental Curridabat - Novacomp 3

Lo que el voluntariado hace por adentro

Las jornadas de voluntariado tienen un impacto evidente hacia afuera: espacios más limpios, comunidades más cuidadas, cantones más verdes. Pero tienen también un impacto hacia adentro que es igual de valioso y que pocas veces se nombra con claridad.

Cuando un colaborador de Novacomp participa en una jornada de limpieza de quebradas en Curridabat, está haciendo varias cosas al mismo tiempo. Está conociendo a compañeros con quienes quizás comparte pocos momentos fuera del trabajo. Está viendo de otra manera el entorno donde pasa ocho horas al día. Está tomando una decisión personal que va más allá de lo que se le pide laboralmente. Y está mandando una señal — a sí mismo y a los demás — sobre el tipo de persona y el tipo de empresa que elige ser.

Galería fotográfica de las jornadas de voluntariado

Equipos de Novacomp participando activamente en las actividades de campo, limpieza, reforestación y siembra en el cantón de Curridabat.

Equipos de Novacomp en Jornada de Voluntariado Ambiental en Curridabat

Más allá del voluntariado: concientización que empieza adentro

El voluntariado es la acción más visible, pero no es la única. La agenda ambiental de Novacomp incluye también campañas internas de concientización que buscan que los colaboradores incorporen prácticas sostenibles en su día a día — dentro y fuera de la oficina.

Cultura y decisiones individuales

La campaña ¡Cada tapa cuenta! es un ejemplo de eso: nació como una iniciativa interna, se comunicó con material propio y hoy forma parte del paisaje cotidiano de las instalaciones. Lo mismo con las instrucciones de separación de residuos, los recordatorios sobre el uso eficiente del agua y la energía, y las comunicaciones que conectan las decisiones individuales con el impacto colectivo.

No todas estas acciones son medibles en toneladas de CO₂ ni en metros cuadrados de bosque. Pero todas contribuyen a algo que sí se puede medir con el tiempo: la disposición de las personas a actuar de forma diferente cuando entienden por qué importa.

Últimos artículos

Agende una reunión


Este sitio está protegido por reCAPTCHA y se aplican la Política de privacidad y los Términos de servicio de Google.