
Dennis Céspedes
Chief Sales Officer North America,

Dennis Céspedes
Chief Sales Officer North America,
El mercado norteamericano tiene el presupuesto, la ambición y la urgencia para adoptar IA a gran escala. Lo que no tiene es suficiente talento especializado para ejecutarlo. América Latina tiene exactamente lo que falta, si se sabe dónde buscar.
Llevo años trabajando en la intersección entre el mercado tecnológico de Estados Unidos y el talento de América Latina. En ese tiempo he visto el péndulo oscilar varias veces: momentos en que las empresas norteamericanas preferían construir equipos locales, momentos en que el nearshoring se veía como un recurso de último momento para reducir costos, y momentos como el actual, donde la dinámica es completamente diferente.
Lo que está pasando ahora no es un ciclo más. Es una ruptura estructural — y está siendo acelerada por la inteligencia artificial de una forma que pocas personas en el mercado han terminado de procesar.
El problema del mercado norteamericano no es falta de inversión en IA. Es que la inversión está creciendo más rápido que la capacidad de ejecutarla. El talento especializado en IA es el cuello de botella — y ese cuello de botella no se resuelve con dinero. Se resuelve con acceso a los equipos correctos.
La ruptura estructural que está cambiando todo
Durante mucho tiempo, el argumento principal del nearshoring fue el costo. Las empresas en Estados Unidos podían acceder a talento tecnológico competente a una fracción del precio local. Era un argumento válido, pero limitado: funcionaba bien para desarrollo de software estándar, pero generaba escepticismo cuando se hablaba de proyectos de alta especialización.
Eso cambió. El talento en ciencia de datos, machine learning, arquitecturas de IA y gobierno de modelos que existe hoy en países como Costa Rica, México, Colombia y Perú tiene un nivel técnico que compite directamente con el mercado norteamericano. La diferencia en costo sigue existiendo — pero ya no es el argumento principal. El argumento principal es el acceso.
Hay perfiles que las empresas en Estados Unidos simplemente no pueden contratar en el tiempo que los proyectos de IA requieren. El proceso de reclutamiento para un ML engineer senior en Silicon Valley puede tomar seis meses. En América Latina, con el socio correcto, ese perfil puede estar disponible en semanas.
Uno de los argumentos que más escucho contra el nearshoring global, trabajar con equipos en Europa del Este o Asia, es la fricción que genera la diferencia horaria. Las reuniones en tiempo real, la colaboración en sprints ágiles, la capacidad de resolver un bloqueador crítico en el momento en que aparece, todo eso se complica cuando el equipo técnico está durmiendo mientras el cliente está trabajando.
Los equipos de América Latina operan en la misma zona horaria que sus clientes en Estados Unidos. Eso no es un detalle logístico, es un multiplicador de productividad real que se siente en cada sprint, en cada entrega y en cada crisis que hay que resolver a las 4 de la tarde un viernes.
Lo que Novacomp aporta en este contexto
En Novacomp llevamos casi tres décadas construyendo equipos tecnológicos en América Latina. Eso significa que cuando una empresa en Florida, Texas o California necesita un squad de IA especializado en tres semanas, no estamos construyendo una red desde cero, estamos activando una que ya existe.
Nuestro modelo AI Capacities as a Service está diseñado exactamente para ese momento: cuando la estrategia está lista, el presupuesto está aprobado y lo que falta es el equipo. Científicos de datos, ingenieros de ML, arquitectos de soluciones de IA, especialistas en gobierno de modelos — perfiles que el mercado local no tiene en volumen y que nosotros podemos activar con la velocidad que los proyectos de IA requieren.
La conversación que me interesa tener con los líderes tecnológicos en Estados Unidos no empieza con un catálogo de servicios. Empieza con una pregunta: ¿dónde está el cuello de botella que les está impidiendo avanzar en su agenda de IA? La respuesta a esa pregunta determina si podemos ser el socio correcto y en la mayoría de los casos que estoy viendo, la respuesta involucra capacidad humana especializada que no está disponible en el mercado local.


