
Mauricio Monge
Corporate Marketing & Communications Manager, Novacomp

Mauricio Monge
Corporate Marketing & Communications Manager, Novacomp
La economía circular parte de una premisa simple: lo que se descarta no tiene que ser un desecho. Puede ser un recurso para otra cosa, en otro lugar, para otra persona.
En Novacomp esa premisa no es solo un concept que citamos en documentos de sostenibilidad, es algo que practicamos en dos frentes concretos: la recolección de tapas plásticas con impacto social directo, y el reciclaje responsable de residuos electrónicos conforme a la ley.Una tapa plástica puede terminar en un relleno sanitario o puede terminar en una playa accesible para personas con discapacidad. La diferencia está en lo que decide hacer la empresa donde esa tapa cayó por primera vez.
¡Cada tapa cuenta! — Del escritorio a la playa accesible
Desde hace varios meses, las instalaciones de Novacomp cuentan con puntos de recolección de tapas plásticas. La campaña interna se llama ¡Cada tapa cuenta! — y el nombre no es metafórico. Cada tapa recolectada en nuestras oficinas se suma a un volumen que tiene un destino muy específico: el proyecto DONATAPA. DONATAPA es una iniciativa de la Red Costarricense de Turismo Accesible que recolecta tapas plásticas para transformarlas en madera plástica reciclada, un material resistente y duradero que se usa para construir rampas de acceso, senderos y estructuras en playas y espacios turísticos de Costa Rica. El objetivo es hacer esos espacios accesibles para personas con discapacidad o movilidad reducida — personas que hoy simplemente no pueden llegar a la orilla del mar. La alianza entre Novacomp y la Red Costarricense de Turismo Accesible está formalizada mediante convenio oficial, y nos compromete a mantener los puntos de recolección activos, a promover la campaña entre nuestros colaboradores y a reportar los volúmenes recolectados periódicamente.El dato que lo dice todo:Las tapas plásticas son uno de los residuos más problemáticos porque no se reciclan en los sistemas convencionales. Terminan en vertederos o en el ambiente natural. Recolectarlas de forma organizada y darles una cadena de valor concreta — madera plástica para playas accesibles — es uno de los ejemplos más claros de lo que puede hacer la economía circular cuando hay voluntad y organización.



