Por qué su empresa no aprovecha los datos que ya tiene

Luis Gómez

Chief Sales Officer LATAM de Novacomp

Luis Gómez

Chief Sales Officer LATAM de Novacomp

Solo el 39% de los líderes de tecnología confía en que su inversión en inteligencia artificial va a mejorar el desempeño financiero de su empresa, según un estudio de Gartner publicado en abril de 2026. Las organizaciones con mejores resultados de negocio invierten hasta cuatro veces más, como proporción de sus ingresos, en las bases de datos y analítica que sostienen sus herramientas, y logran hasta 65% más resultados de negocio que las que tienen menor madurez en esa base.

Ese patrón se repite en organizaciones de distintos tamaños y sectores. Se compran herramientas de datos, se construyen reportes, y las decisiones importantes se siguen tomando por intuición, en una sala de reuniones, con base en quién tiene más años en el puesto.

Dashboards que nadie vuelve a abrir

El recorrido suele ser parecido. Un área adquiere una licencia de una herramienta de business intelligence. Un equipo dedica semanas a construir un tablero con los indicadores más relevantes del negocio. El tablero se presenta en una reunión, recibe comentarios favorables, y después nadie vuelve a consultarlo. Las decisiones que debería informar se siguen tomando de la misma forma en que se tomaban antes de que existiera. El tablero no falló porque estuviera mal construido. Falló porque resolvió un problema de visualización y no un problema de decisión. Antes de construirlo, rara vez alguien preguntó qué decisión concreta iba a cambiar con esa información, quién la iba a tomar y con qué frecuencia la iba a consultar.

Comprar la herramienta correcta no resuelve nada por sí sola

Un tablero necesita algo más que datos limpios para ser útil. Necesita que la persona que lo consulta confíe en los números que ve, y esa confianza se construye antes del tablero. Si dos áreas de la misma empresa reportan cifras distintas del mismo indicador, la reacción natural es dejar de confiar en ambas y volver a decidir por intuición. Resolver eso depende de una definición compartida de qué significa cada indicador, de quién tiene a cargo mantenerlo actualizado y de qué fuente de datos es la oficial cuando existe más de una versión del mismo número.

El gobierno de datos falla incluso cuando existe

Para 2027, el 80% de las iniciativas de gobierno de datos y analítica va a fracasar, según Gartner. La firma atribuye buena parte de esos fracasos a un patrón que se repite en distintas industrias. Las políticas de gobierno de datos se diseñan de forma genérica, aplicadas por igual a toda la organización, y rara vez se conectan con un resultado de negocio que las justifique frente a quienes deben cumplirlas.
39%
de líderes confía en el retorno financiero de su inversión en IA (Gartner, 2026).
+65%
más resultados de negocio en empresas con alta madurez en sus bases de datos.
80%
de las iniciativas de gobierno de datos van a fracasar para 2027 (Gartner).
Un comité de gobierno de datos sin autoridad sobre las decisiones del día a día, termina funcionando como un documento de buenas intenciones. Define estándares que nadie audita y compromisos que nadie exige. La política existe, pero no cambia el comportamiento de quienes trabajan con los datos todos los días.

Qué cambia cuando el gobierno de datos funciona de verdad

Un gobierno de datos que sí funciona empieza por algo simple. Cada indicador clave tiene un dueño de negocio con autoridad para exigir correcciones cuando algo no cuadra y la tarea de mantenerlo vigente. Ese dueño documenta, en un lugar accesible para cualquiera que lo necesite, qué significa la métrica, cómo se calcula y qué decisión debería informar. Esas definiciones deben revisarse con la misma frecuencia con la que cambia el negocio. Una métrica que tenía sentido hace dos años puede estar midiendo algo que ya perdió relevancia.

Cómo cerrar la brecha entre invertir en datos y decidir con datos

Cerrar esa brecha depende de tres decisiones que rara vez se toman al mismo tiempo:
  • Indicadores clave reducidos: Elegir un número limitado de indicadores que de verdad mueven decisiones, en lugar de construir un tablero con todo lo que se puede medir.
  • Dueño de negocio asignado: Asignar un dueño de negocio a cada uno de esos indicadores, con autoridad para corregir lo que no funciona.
  • Revisión periódica: Revisar, cada cierto tiempo, si esos indicadores todavía responden a las preguntas que la empresa necesita resolver.

Construir una capa de gobierno de datos es una decisión de negocio

Ninguna empresa construye un marco de gobierno de datos por gusto administrativo. Lo construye porque marca la diferencia entre seguir comprando herramientas que nadie usa y empezar a tomar decisiones con información confiable. Las organizaciones que logran ese salto comparten un rasgo. Dejaron de tratar los datos como un proyecto exclusivo de tecnología y empezaron a tratarlos como una prioridad compartida entre negocio y tecnología.
Dentro del pilar AI Capacities as a Service, Novacomp acompaña a las organizaciones en la construcción de esa capa de gobierno con equipos de datos dedicados, desde la definición de indicadores hasta la implementación de los procesos que mantienen esa información confiable en el tiempo. Conozca más sobre este servicio en crnova.com/servicios/ai-centric.

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