Hoy, una interrupción por un incidente de seguridad no solo implica un problema técnico. Puede significar:
- Pérdida de confianza de clientes
- Multas regulatorias
- Parálisis operativa por horas o días
En sectores como gobierno, banca o ciencias de la vida, la pregunta ya no es si habrá intentos de ataque, sino cuándo y qué tan preparados estamos para responder.
Un enfoque moderno de ciberseguridad va más allá del firewall y el antivirus. Incluye:
- Gestión de identidades y accesos
- Monitoreo continuo de amenazas
- Planes claros de respuesta y recuperación
Por ejemplo, en una entidad financiera, un acceso indebido a credenciales privilegiadas puede pasar desapercibido si no existen mecanismos de detección temprana. En cambio, una estrategia bien diseñada permite identificar comportamientos anómalos antes de que el impacto sea mayor.
La conversación con los líderes de negocio también ha cambiado. Seguridad ya no compite con la agilidad: la habilita, permitiendo lanzar nuevos servicios digitales con menor riesgo y mayor confianza.


